
La multinacional Siemens pretende cerrar su planta de Zaragoza en un modélico caso de deslocalización de empresas. Tienen unos beneficios del 20% respecto al año pasado y aun así cierra una planta echando a la calle a 300 trabajadores. La jeta de Siemens es de cemento armado. Y su prepotencia también. Al parecer incluso el Gobierno de Aragón aconseja a la multinacional que baje los humos.
Pero no sabe la DGA con quien se juega los cuartos. Siemens es la multinacional que puso de rodillas a Gerard Schroeder y a los sindicatos alemanes, así que lo que diga Larraz o Marthelino Churches se lo pasarán por el forro.
La secuencia fue la siguiente. El parlamento alemán aprueba la jornada de 35 horas. Entonces, chula como un mafioso, va Siemens y le dice al gobierno alemán: "¿ah si? ¿35 horas? Pues mira, ahora mis obreros van a currar mas cobrando lo mismo... y si no te gusta, me voy de Alemania". Y realmente, los obreros de Siemens tragaron y ahora ni vacaciones ni extras ni 35 horas ni hostias. Y nadie dijo esta boca es mía.
El gobierno de la 4ª potencia económica del mundo y unos de los sindicatos mas potentes de Europa no pudieron con estos hijos de puta. ¿Podrá un gobierno de centro-derecha que se la coge con papel de fumar (si un partido es de centro y otro de centro-derecha el resultado es centro-derecha ¿no?) y unos sindicatos que no se han distinguido por dejarse los cuernos en la lucha precisamente, vencer a Siemens?
Bueno, los imperios siempre tienen su primera derrota en el sitio mas inesperado.
De momento, IU y CHA han propuesto un par de cosillas. Espero que nuestra propia prensa y nuestros partidos mayoritarios no jueguen en favor de esa transnacional de hijos de puta. Como todas, claro, pero es que encima estos son unos chulos.


1 comentarios:
hola, me ha gustado mucho tu articulo, tanto es asi que he utilizado un parrafo en mi blog (http://otrumundiuyeposible.blogia.com/). Espero que no te moleste, de ser asi dimelo y lo borrare. Muchas gracias y siguamos en la lucha amigo, un saludo
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